domingo, 27 de septiembre de 2015

20 cosas que tal vez no conocías sobre Caracas


Cuando se trata de quedar como todo un conocedor de la ciudad, lo mejor es tener a la mano algunos hechos o datos que muy pocas personas conocen. A continuación te damos 20 datos curiosos de Caracas que te servirán y, además, ayudarán a conocer un poco más de la historia caraqueña.

1.- A Cipriano Castro le decían en Caracas, “El Cabito”.

2.- A principios de siglo XX, Caracas tenía unos 90 mil habitantes.

3.- Los baños que los caraqueños tomaban en Macuto, se tomaban generalmente por prescripción médica.

4.- La pista de hielo más alta del mundo está en el Ávila.

5.- En la primera década del siglo XX, abundaban las sombrererías en Caracas.

6.- El Guaire ofrecía a la altura de Antímano un balneario público llamado “El pozo de la vieja”.

7.- En la Caracas gomecista los niños usaban sus pantalones a la rodilla, y esperaban ilusionados cumplir los 15 años para alargárselos.

8.- En el siglo XX, El Paraíso se convierte en la primera urbanización moderna de Caracas.

9.- Las esquinas del centro de Caracas tienen nombres muy particulares que corresponden a los apellidos de personas que fueron influyentes en la época de la colonia.

10.- En tiempos de Guzmán Blanco, las familias caraqueñas publicaban sus días de visita para no ser molestados.

11.- En el siglo XX caraqueño, el mercado San Jacinto era el corazón comercial de la capital.

12.-  En el siglo XX, algunos caraqueños veían el acto de ir al cine como algo “moralmente peligroso”.

13.- La hacienda La Mosquera fue adquirida por el gobierno de Juan Vicente Gómez para construir el parque Los Caobos.

– En 1916, Caracas tenía 2 mil automóviles y 487 camiones de carga.
15.- Catorce esculturas se exhiben en el Bulevar de Sabana Grande, de las cuales 12 pertenecen a Pdvsa La Estancia.

16.- Para 1935 Caracas tenía 250 mil habitantes y 3 mil automóviles.

17.- La urbanización El Silencio en Caracas, es obra del arquitecto Carlos Raúl Villanueva.

18.- En 1955 Caracas tenía un millón de habitantes.

19.- El parque Coney Island fue un lugar de esparcimiento para los caraqueños durante 26 años.

– 27 mil planos se elaboraron para la construcción del Metro de Caracas.

Via http://caracashermosa.com

sábado, 19 de septiembre de 2015

Los Guardianes de la dignidad del ser humano están en Caracas y son expuestos en galería

Diana Carvallo todavía recuerda el día en que se accidentó su vehículo en medio de una autopista cuando viajaba con su hija. Dos motorizados se detuvieron cerca de ella. Los hombres, sin dar explicaciones, cambiaron el caucho averiado y continuaron su camino. “Eran ángeles urbanos”, dijo. La primera exposición de la artista plástico está basada en, como los define, seres que defienden la dignidad y la libertad del ser humano.

La muestra está influenciada por las protestas y los actos de valentía que han ocurrido en el planeta. Carvallo no solo se preocupa por la situación venezolana, sino que menciona los casos de otros países como Líbano o Libia. Esto le ocurrió cuando creaba una serie de mujeres que, de forma improvisada, expresaban conmoción. La artista plástico explicó que al ver lo que “nacía de sus manos”, les preguntó “¿qué pasaba?”, y sucedió la vinculación con los actos de violencia en el mundo. “¿Cómo abrazo a una madre que le mataron su hijo en la calle sin ninguna razón”, se preguntó.

Los materiales

La materialización del proyecto es sin duda uno de los pasos más importantes al crear una obra de arte.  Entre toda la gama de opciones para escoger, siempre hay uno que va a sobresalir. A simple vista se pueden observar: telas, hierro, bronce, alambre, arena, conchas de mar y cerámica. Esta última es la base de todas las esculturas que constituyen la muestra. “La cerámica es como la vida, todo es una sorpresa. A veces puede salir muy bien o en un completo desastre”, comentó Carvallo. Ella no ha estudiado formalmente el trabajo de la cerámica, sus conocimientos los ha adquirido en la práctica, de su día a día se nutre para hacerse cada vez más hábil en la técnica.

Como parte del sub lenguaje está la mezcla de diversos materiales tocados por el hombre. Las telas están pintadas, las cabillas fueron encontradas en la playa y la cerámica fue moldeada por sus propias manos. Se identifica  con las historias que guardan los objetos, es por eso que cada escultura habla distintos idiomas: el espectador puede sentir un sinnúmero de emociones, cada material cuenta su propia vida. Si el proceso ha sido efectivo, se logra una comunicación directa entre la obra, la artista y el espectador. “No quiero etiquetar la pieza, quiero que la persona sienta lo que quiera. Si alguna de estas piezas toca a alguien, ese es mi objetivo”.

La mirada

La actitud guardiana en la que permanecen las esculturas se puede evidenciar también en la mirada de cada una de ellas. Lo único que se observa es la vista de los muchachos, su cara está cubierta; pero sus ojos, al desnudo, sin protección, representan las puertas del alma de estos jóvenes.

“Mi intención es que miren, lo mágico es cuando esto sucede”, comentó la artista. También señaló que realizó una investigación exhaustiva sobre el tema: “Estudié montones de fotos. ¿Cómo saber si es un hombre o una mujer exclusivamente por los ojos?”.

Los personajes

Guardianes presenta una serie de, en su mayoría, hombres vestidos como manifestantes. Algunos están montados sobre ladrillos que los erigen como seres con pocos recursos, aparte del coraje, para defenderse. En menor cantidad se observan las mujeres, ubicadas en un espacio aislado, lo que las hace ver resguardadas. Es imposible no percatarse de una que Diana Carvallo llama “provocadora”: una embarazada que tiene puesta una máscara antigás, alambres cerca de los hombros y está ubicada sobre piedras negras; la barriga está fragmentada.

“Las mujeres son la vida, se sorprenden, apoyan; pero tienen que mantener la raza humana. El hecho de que están aisladas significa que protegen la vida”, expresó.

Carvallo opinó que la exposición puede ser una forma de justificar el derecho que tienen las personas de rebelarse y defender su esencia: la libertad. Aunque resaltó que “ángeles urbanos” son también quienes ofrecen una sonrisa o apoyan en momentos críticos.

A pesar de las relaciones que tiene la obra con su vida, Carvallo prefiere que no pertenezca a un momento histórico o una corriente artística. “Es como un hijo. Al final va a ser como quiera, uno no lo puede controlar”.

Texto de:
Keyla Brando @BrandoSinMarlon
Isaac Gonzalez Mendoza @Sasamendo 

Fotografías: 
Abraham Tovar @Abraham95O

No dejes de visitar la Galería Gsiete en el Centro de Arte los Galpones.
Hazlo y cuéntanos tu experiencia





sábado, 18 de julio de 2015

Las Guacamayas, esas hermosas cosas con alas por @abraham95o


        Me gusta creer que comparto con muchos las fascinación que tengo por las aves, sobre todo - y las mas destacadas - las guacamayas, aquellas cosas con alas, con colores, con sonidos y con tan fuerte presencia puede, literalmente, cambiar el día, y no digo esto buscando llenar este espacio de pajistica lingüística, ni de palabras características de un individuo del romanticismo en su esplendor, tampoco busco las palabras de un filosofo de un post-modernista, estas son palabras sinceras y puras de un caraqueño, un caraqueño que agarra metro, un caraqueño que se va en las puertas de los autobuses, un caraqueño que mira centenares de veces al cruzar la calle - pendiente de las motos -, de un caraqueño que aunque huye de la realidad de la ciudad/caos, le encanta ser parte de la ciudad/caos.



        Esa ave ornamental, esa ave tan majestuosa, que me da razón de expresarme aquí,  me produce al verla una catarsis instantánea me transmite tanto que ahora al escuchar su "rugido" de llegada me condicionó el instinto de buscar y mover mis ojos hasta encontrarlas y disfrutar de su caos.

         Andres Eloy Blanco exigía, reclmaba, gritaba que le pintaran "Angelitos negros", en su celebre obra con el mismo nombre ("Angelitos Negros"),  ahora yo exigo, reclamo y grito por Guacamayas en la ciudad, que pinten de guacamayas a la ciudad, que Caracas sea un santuario para las guacamayas, que ver a un ejemplar sea sinónimo de agasajo para todos y que esos animales felices nos transmitan un sentimiento tan positivo en el que sepamos - y entendamos - de lo mucho que nos perdemos.


        Las guacamayas son todo, las guacamayas somos nostros, las guacamayas somos caraqueños, las guacamayas son Venezuela, las guacamayas, esas hermosas cosas con alas y colores para mi son todo.

Abraham Tovar, un piche caraqueño mas.





Twitter @Abraham95O
Instagram @abraham95o








(Texto en construcción parte 1)

PD: Estas fotografías son anécdotas que en un próxima entrada les contaré


viernes, 17 de julio de 2015

"Tigre no come tigre y Reina no come Reina", Marianne Malí y su Caracas.


Marianne Malí es de esas pocas caraqueñas que logran unir una serie de elementos tan diferentes que unidos se ven simplemente genial.

Si se viste con empaques de chuchería le queda genial, si hace un dueto, lo hacen con alquien disfrazado de hombre y de mujer, en sus espectáculos hay una odalisca, una bailarina de pole dance y mucho mas, Malí lo une todo y lo une de tal manera que es extraordinario  verla, y  escucharla, ya que evoca ingenio y creatividad.


Alberta Hunter decía que  el Jazz, o el Blues, se canta no con la boca, sino con el corazón y el alma Marianne lo logra y lo logra exquisitamente. 


Por eso y mucho mas le preguntamos a Malí, ¡como es su Caracas?



¿Que relación tiene la ciudad con tu arte? 


Desde que entras a Caracas escuchas el intenso movimiento de la ciudad, el ajetreo, las sirenas de las ambulancias, las cornetas, los motores de los autos, el correr de las motos, los aviones y helicópteros pasando, en la noche los disparos que siempre confundo con fuegos artificiales, los carros picando en la autopista y al fondo el caudal turbio del Guaire, Caracas entera está repleta de bulla, música concreta para algunos sería una definición justa, toda la ciudad es un sonar industrial de una capital revuelta, Caracas para unos es ruido para mi, es Música.

¿Quien es Marianne Malí en Caracas? 

Marianne Malí es una Pin Up que siempre parece salida de la peluquería, que le gusta el jazz, las historias de amor y el ron añejo.

¿Que palabra define a Marianne Malí?

Optimista

¿Qué es lo mejor que tiene la ciudad? 

Para muchos lo Mejor de Caracas es Catia, y mira que los defensores de esta teoría tienen trayectoria, franelas y casta. Para mi lo mejor de Caracas es la casa de mi abuela y mi abuelo, ese olor a friso húmedo de esa casa revive mis mejores recuerdos. Pero apartando lo personal, lo que me encanta de Caracas es que tiene muchos museos, galerías, teatros, y sería genial que se crearan más y más, pero sin duda alguna lo mejor de Caracas es que todos los días hay algo para hacer sin tener que planificar.


¿Que significa el Avila para ti? 

Una vez me dijo Willy McKey en forma de chiste que el Ávila era el mismo cerro por ambos lados y no entendía por que siempre había escuchado Caracas y su Ávila y no a la Guaira y su Ávila, creo que es el silencio que regala esa imponente montaña allá arriba lo que lo hace tan especial de este lado, que no todo es concreto y caos, está ahí para recordarnoslo.

¿Algún momento especial en la ciudad?

Una vez Canté en el Aula Magna de la Central que para mi era algo tan inalcanzable, cantar en una de las mejores salas de Latino américa, con esas nubes de Calder encima fue una experiencia verdaderamente mágica.

¿Cual es el espacio que mas disfrutas en Caracas?

"La posada de Cortez" es un restaurante al lado de la torre Exa, es como el andem 9 y 3/4 de Harry Potter, es una puertica que te lleva a un lugar con un calor humano único, todos cantan, es como un micrófono abierto pero de boleros y con una comida exquisita, ese es mi lugar favorito.




 ¿Qué libro, qué cuento, qué escritor o qué pintor define a Caracas para ti?

¡Uy! que difícil está responder esto no creo que lo pueda definirla con uno solo. Hay un Libro de fotografía genial se llama "Caracas Gráfica" búsquenlo son todos los recovecos de Caracas que vemos diariamente y que contiene un arte y unos mensajes que normalmente pasamos por alto, Pintores: Cabré, Soto, Cruz Diez, Jacobo Borges, y Oswaldo Vigas, escritores Aquiles Nazoa, Cabrujas y Jaime Ballestas "Otrova Gomas" sin duda son los que para mi mejor definen este caos de ciudad.

¿Qué canción sientes que es para Caracas? 


"Canto a Caracas de Billos" hay una frase espectacular que dice "y es que yo quiero tanto a mi Caracas que solo pido a Dios cuando yo muera, en vez de una oración sobre mi tumba, el último compás de alma llanera"





Y ¿de qué se come la arepa Marianne Malí? ¿De Reina Pepiada?
Jajaja tigre no come tigre y Reina no come Reina, Arepa de queso Telita es mi favorita.


 ¿Algún comentario?


Malí con acento en la "i"


Por nada del mundo la dejes de seguir en las redes sociales, aquí están.


Twitter: @mariannemali

Youtube: MarianneMali
Instagram: @mariannemali

No te pierdas su música aquí 




jueves, 25 de junio de 2015

El desprecio de los caraqueños por Caracas por Ricardo del Búfalo (@RDelBufalo)

     Una entrevista radial realizada a la organizadora de un evento cultural en el Centro de Arte El Hatillo probablemente les cayó a los caraqueños como encontrar un dólar perdido en una gaveta. Con el propósito de invitar al público a disfrutar de un espectáculo teatral, la vocera dijo orgullosamente “este lugar es como una burbuja dentro de Caracas, estando aquí uno siente que está en otra ciudad”. Al escuchar semejante desatino contra la metrópoli de Venezuela, un barquisimetano no puede sino preguntase: ¿por qué hay que meterse en una burbuja para disfrutar de la ciudad?

     Llama la atención el desprecio que sienten los caraqueños por Caracas. ¿Por qué describen un lugar positivo como si fuera ajeno? La organizadora del evento cultural intenta resaltar el lado positivo de la burbuja, pero suena como si hablara de una malformidad…

—¿Y este Centro de Arte?
—Disculpa, es un quiste que me salió.

     Asombra que una caraqueña haya utilizado un lugar como el Centro de Arte El Hatillo para renegar de su ciudad y no para rescatarla. Justamente en esos días, Snapchat hizo un especial de videos de Boston, donde sus ciudadanos manifestaban gran orgullo.“Esta es la mejor ciudad de la Tierra”. “Boston es una ciudad deportiva, universitaria, tiene la bahía más limpia, aquí empezó la revolución americana”. Inclusive presumían de los exquisitos cannolis de una famosa pastelería. ¿Por qué los caraqueños no hablan así de Caracas, si se puede decir que su Universidad Central de Venezuela, por poner un ejemplo, es patrimonio de la humanidad, y que aquí comenzó la revolución suramericana? Está bien, no tendrá la bahía más limpia, pero tiene la cloaca más grande del país: el Guaire; hay que verle el lado positivo a las cosas.
Creo que para analizar en su justa medida este fenómeno de desprecio por la tierra, por este desarraigo o desapego por lo propio, es necesaria la categoría psicológica de“mojón mental”.

    Esta categoría es una mentalidad con complejo de superioridad, caracterizada por sentir vergüenza por lo autóctono. Es una actitud acrítica, tanto así que es criticona. 

    Es meramente despreciativa, pues subestima y resta valor a todo por ser “niche” o de “mal gusto”, como los nombres de barrio que comienzan por Y, o las gordas en leggins, o las uñas acrílicas con dibujitos. El que tiene mojón mental siente pena ajena por estas cosas. Y lo dice una persona que admite le disgusta ver tamaña cantidad de celulitis en leggins y que le parecen cómicas —y feas— las uñas tan extravagantes con escarcha, canutillos y hasta guirnaldas.

Uno es lo que es. El mojón mental hace creer que uno es superior a lo que es, que uno es refinado, que tiene clase, cultura y está por encima de sus semejantes. Pero es un mojón, una mentira que obnubila. Esta persona, simplemente, teme verse reflejada en el otro porque puede descubrir que es exactamente igual.

     El mojón mental está perfectamente reflejado en la obra Te dejo la corona de la escritora Karin Valecilos, interpretada por las talentosas actrices de 4×4 producciones. La comedia habla de cuatro mujeres que se colean en un velorio para hacer contactos con gente importante. A lo largo de la obra, se va revelando la miseria que ellas quieren ocultar, hasta el punto álgido en que las cuatro intentan esconderse de los conocidos que logran avistar, porque como dice una protagonista: “no es lo mismo la gente conocida, que la gente que te conoce”.

    Y aquí está el meollo del asunto. Los caraqueños con mojón mental tienen miedo de que los conozcan como realmente son: “niches”.

     El tema es, entonces, ¿cómo sacarse de la cabeza el mojón mental y empezar a sentir orgullo por lo propio, tal cual los bostonianos? Boston es muy agradable, pero definitivamente no es lo mejor de la Tierra. Esos canolis son divinos, pero un golfeado también. Con papelón con limón. Una oblea con arequipe y chispitas de colores también es rica. Y una bomba atómica con todo es insuperable —entiéndase hamburguesa con chuleta, carne, milanesa de pollo, papas fritas, aguacate, tomate, jamón, queso amarillo, queso de año, diez tipos de salsa y un huevo frito. Servida únicamente en la calle y con alto riesgo de amibiasis que la hacen aún más deliciosa.

    No conozco a ningún caraqueño que no sienta una extraña apetencia por estas cosas.

    ¿Son niches? Quizás sean como unas uñas acrílicas con un Padre Nuestro escrito de meñique a meñique. Pero estas cosas son propias e interesantes y hasta divertidas. Y eso las hace positivas. Lo positivo que ocurre en nuestras ciudades no es ajeno a ellas, es parte de ellas, hecho por gente que vive en ellas, que las quieren y les dan cariño. Es por ese cariño que uno puede encontrar una obra tan buena como Te dejo la corona, y en un teatro de la ciudad como Teatrex, que no es ninguna burbuja por cierto. Lo ideal sería que el espectador pudiera comerse su bomba atómica con papelón con limón en el teatro, mientras se ríe de sus mojones mentales.

Para ver la nota en su pagina original dirígete a elestimulo.com

RICARDO DEL BÚFALO
 @rdelbufalo

jueves, 11 de junio de 2015

Caracas Física y Espiritual de Aquiles Nazoa


Caracas Física y Espiritual de Aquiles Nazoa
 -Jesús Nieves Montero

¿Quién podría describir la Caracas de hoy de manera integral? ¿Quienes se encuentran aún encerrados en la atractiva bruma heroica del cuadrilátero histórico, alrededor de la Plaza Bolívar, quienes encuentran que los enclaves europeos de La Candelaria y Chacao encierran una ciudad real o quienes piensan en término de una "gran Caracas" con ciudades satélites conectadas no sólo por el código de área telefónico sino también por vías de comunicación terrestre construidas en tiempos de la bonanza petrolera?

Tal vez el problema es que para explicar Caracas hoy habría que incluirlos a todos ellos y sumarles a los que se pierden con los ojos nublados de neón en las vidrieras del Sambil, Boleíta Center, El Recreo, San Ignacio o C.C.C.T.; los que vagan por Las Mercedes repitiéndose como mantras que la profusión de Galerías convierte la urbanización en una especie de So-Ho venezolano, los que adoran las zonas coloniales de Petare o La Pastora y les asombra cómo Medina acabó con los burdeles para sustituirlos con la urbanización El Silencio. Y muchos, muchos más, tantas ciudades como habitantes que las viven.

Sin embargo, un poeta, alguien cuya sensibilidad le lleva más allá de las cosas, hacia las esencias, es capaz de emprender la tarea, ya ha sido hecho. "Caracas física y espiritual" es el ejemplo.

Enfrentado a las complejidades de la realidad caraqueña hasta la época (el libro tiene su primera edición en 1967), Nazoa sorprende porque multiplica los métodos para ampliar su visión, y la nuestra. Dos ensayos de carácter histórico (¿historiográfico?) abren el libro, "Los primeros tiempos de la ciudad" y "Esclavos y otras cosas". La receta es tradicional, fechas, referencia a documentos, contraste de opiniones, entre otros para mostrar cómo de Fajardo a Diego de Losada los fundadores, para imponer la ciudad tuvieron que, en un esfuerzo premonitoriamente bolivariano, luchar contra la naturaleza- que no sólo era flora y fauna sino también indígenas dispuestos a conservar su espacio de convivencia-y hacer que se les rindiera.

Luego se interna Nazoa en la minucia curiosa, anécdota directa o recopilada de testimonios antiguos. Allí entran los cementerios y las costumbres funerarias, la radio, el alumbrado, el daguerrotipo, los helados, los vehículos. Todo es sencillez y una precisión que tiene no la ambición científica sino el despojamiento con el cual se le enseñan las cosas a los niños que no buscan grandes respuestas sino información que apenas cumpla con darle a los objetos de los que sólo saben el nombre significados y relaciones con otras cosas de su mundo apenas descubierto.

Resultado de imagen para caracas fisica y espiritual aquiles nazoa"Caracas física y espiritual" desentierra avisos clasificados del siglo XIX, impresiones, fotos y dibujos varios que terminan de redondear el sueño, de colocar paredes invisibles que no llevan a entender esta ciudad de hoy pero sí a ver aquello que ha quedado como pilotes sobre la cual sostenemos ésta; las sombras de gentes, costumbres, miedos, fiestas que nos acompaña cuando nos pensamos caraqueños.

Equilibrado entre forma y fondo, Nazoa pasa de las simples enumeraciones (como la lista de cosas pavosas) a la poesía, crónica, artículo de costumbres sin mayor sobresalto porque su tono de abuelo enciclopédico ofrece información cuyo ritmo y profundidad depende la emoción que le provoca el tema específico. Es uno de esos libros para leerlo en voz alta porque está hecho para ser escuchado.

Entonces, no lamentemos no tener todavía a quien pueda, con resultados tan notables como los de Aquiles Nazoa, hablar sobre Caracas, así, a lo transversal y longitudinal, seamos optimistas y esperemos. Mientras tanto revisemos esta "Caracas física y espiritual", válida referencia para cotejar con la ciudad de cada uno de nosotros, para fortalecer ese vínculo y recordar que los espacios urbanos, como el sonido del árbol en medio del bosque, necesitan la percepción, la emoción, el sentimiento, el espíritu humano para encontrar un significado.

Original de WWW.panfletonegro.com

No olvides contarnos tu parecer a @CaracasaCamara





sábado, 21 de marzo de 2015

"Caracas" por Francisco Catalano

      El sensacional poeta venezolano Francisco Catalano tiene, en su poema "Caracas", un sensibilidad hacia esta ciudad que no se compara con ninguna otra, ese poema expone en cada palabra la verdadera esencia de Caracas, la Caracas que todos conocemos y la Caracas que desconocemos.


Caracas

Caracas mi Caracas: Caracas nuclear: Caracas punto desbordando un valle a un kilómetro del agua: Caracas célula: Caracas sopa de letras de esquinas deslenguadas: Caracas burbuja: Caracas explosiones de oxígeno: Caracas aldea: Caracas de mi palabra peatonal: Caracas sofocada y sofocante: Caracas… y un cielo de puntos suspensivos: Caracas poniente en la Fajardo amparando soledades ahumadas al 20%: Caracas furiosas Cotas aladas: Caracas papel milimetrado de mongólico ahuecado a tiros: Caracas del lord Motorizado: Pontificia Caracas de entierro e’ malandro y policía: Caracas niña esquizofrénica con menstrua psíquica y una hojilla en la mano: Caracas madre Lionza sacrificando su pelvis hacia el cielo: Caracas “toque y vaya”: Caracas Pedagógico, Jachico y Distrito: Caracas de emigrantes sin turistas: Caracas y padres del interior: Caracas y abuelos europeos: Caracas infancia del timbo al tambo: Caracas 462-0886: Caracas el Cuadrito de San Juan: Caracas, torre C, piso 8, apto. 84: Caracas Valle de balas: Caracas Rotten Town: Caracas Ultrafunk: Caracas Sentimiento Muerto: Caracas Zapato 3: Caracas Desorden Público: Caracas Greenwich Pub: Caracas La Belle Époque: Caracas El Maní es Así: Caracas monte cúbico a la potencia y a la potencia: plastificada Caracas de “Caracas, Caracas… cómo me gusta esa ciudad”: Caracas selva de bestias que repiten y repiten “lo demás es monte y culebra”: Caracas de “Vamos, Vamos, Caracas / Regálame otra estrella”: Caracas ola-Ávila amurallándonos como un tótem-brújula: Caracas guacamaya tragaluz: Caracas infinita luz paleolítica: Caracas de zamuros arcángeles: Caracas poemas gordos y volátiles de esmog: Caracas uno más uno igual uno y siempre uno: Caracas Cromosaturación: Caracas Bola de Soto: Caracas mural chimbo de Bolívar llorando en El Paraíso: Caracas ultra de los cincuenta: Caracas ultra de los dos mil: prometida Caracas ambidiestra que aún sueño: Caracas olla de presión superpoblada: Caracas de mis nativos anticaraqueños tan adictos a Caracas: Caracas sin centro, pero adentro: Caracas Cabrujas: Meneses: Grupo Tráfico: El Techo de la Ballena: República del Este: Caracas de techos rojos, hoy inconcebible: mítica Caracas de Leones, con melena invicta: Caracas de espíritus caciques, aún señores del valle: cabeza de un país acéfalo: accidente urbanístico legalizado: palimpsesto de naufragios que borras y escribes y reescribes todos tus nombres: coño: que en tu valle me sepulten y que sobre mí planten un gran Araguaney.
Francisco Catalano


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